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Introducción

 

Durante los últimos años ha aumentado la superficie de producción hortícola bajo plástico en Magallanes y de la Antártica Chilena en desmedro de la cultivada al aire libre. Ello, en conjunto con la disminución en las áreas verdes o jardines aledaños, ha provocado una reducción en la biodiversidad de la entomofauna asociada a la huerta. La incorporación de herramientas como el establecimiento de bandas florales promueven un mayor equilibrio biológico y favorecen la permanencia de fauna autóctona y auxiliar tan necesaria para el control de plagas y enfermedades en los cultivos hortícolas.

bandas florales¿Qué son las bandas florales?

 

Las bandas florales son un conjunto de flores que además de ser muy decorativas otorgan fuentes de alimentación (néctar y polen) para los polinizadores (Figura 1), los cuales ayudan a incrementar la calidad y rendimiento de los cultivos.

bandas florales

Figura 1. Polinizador Bombus terrestris, alimentándose en flor de Rubdeckia (marzo, 2021).

El néctar y polen que otorgan las flores constituyen una fuente de alimento esencial para los predadores y parásitos de insectos perjudiciales para los cultivos. Por ello, las bandas florales al atraer a los controladores naturales ayudan indirectamente a tener una mejor sanidad de los cultivos y con ello disminuir los costos de tratamientos fitosanitarios.

Las estructuras de las plantas actúan como un refugio para albergar insectos y artrópodos del suelo (carábidos y arañas, por ejemplo) quienes también cumplen un rol de biocontroladores.

Sitio de establecimiento y manejo de las bandas florales

 

Para favorecer la oportuna intervención de la entomofauna autóctona y auxiliar, las bandas florales deben establecerse en un lugar cercano a los cultivos (Figura 2); tales como los bordes perimetrales del huerto, en las cabeceras de las camas o en la entrada de los invernaderos; es decir en todos los espacios donde no se cultive y en donde no afecten negativamente el desarrollo del cultivo.

Las bandas florales no necesitan un mantenimiento muy intensivo, salvo el correspondiente abonado y riego. Es importante monitorear la fauna auxiliar que eventualmente podría verse atraída por las flores. Las flores espontáneas que pudiesen emerger en el huerto constituyen un buen complemento de las bandas florales . Se estima que una banda floral debe ocupar un 2% del huerto (INTA Argentina).

bandas florales

Figura 2. Bandas florales en evaluación INIA Kampenaike (marzo 2021).

Selección de especies

 

Para optimizar el espacio y los beneficios de las bandas florales, es muy importante seleccionar adecuadamente sus especies componentes. En primera instancia se deben priorizar especies autóctonas; de lo contrario privilegiar aquellas con una floración lo más prolongada posible, de manera que cubran varios meses.

Por ejemplo, una especie de floración más temprana que el inicio de la temporada hortícola, atraerá oportunamente la entomofauna benéfica. Las especies seleccionadas para la banda deben ser fáciles de sembrar, resistentes a las condiciones climáticas de la región y además deben presentar una coloración vistosa y variada; y en lo posibles con distintas formas de estructura floral (ej. tipo campanulada Figuras 3 y 4).

bandas florales

Figura 3. Flor de Phacelia, estructura tipo campanulada (enero 2021). Figura 4. Flor de Amapola mix, estructura tipo campanulada (enero 2021).

Mientras más variada sea la banda, más diversa serán las comunidades de polinizadores e insectos benéficos que visiten la huerta; ya que contarán con mayor cantidad de alimento y un hábitat en donde podrán reproducirse y así mantenerse cerca de los cultivos realizando su labor de controladores biológicos desde el inicio y hasta el término de la temporada productiva.

Especies más aptas para bandas florales

 

Algunas de las flores que pueden ser de utilidad en la región para formar bandas florales son las de tipo compuestas (asteráceas); tales como: caléndula, zinnia, margarita, crisantemo, cosmos, rubdeckia, ajenjo, manzanilla, cardo, achicoria; y las de tipo umbelíferas (apiáceas) como el cilantro, perejil, zanahoria, eneldo, aliso, anís y apio. Otras especies de leguminosas como vicia, trébol y alfalfa también son beneficiosas.

Estas especies atraen y refuerzan las poblaciones de sírfidos (como la mosca tigre, ver Figuras 5 y 7) y otros dípteros depredadores (Figura 6). Si se dispone de otras especies de hierbas aromáticas u ornamentales; se pueden incluir en la banda floral, siempre y cuando éstas no compitan con los cultivos, producto de su hábito de crecimiento.

bandas florales

Figura 5. Mosca tigre (sírfido) en flor Gipsophila. Figura 6. Díptero en flor de Aliso (Puerto Natales, marzo 2021). Figura 7. Mosca tigre en hojas de calafate (febrero 2021).

Cuadro 1. Calendario fenológico especies florales, evaluadas en INIA Kampenaike.

bandas florales

Evaluación de bandas florales

 

Con el objetivo de evaluar la adaptación a las condiciones climáticas de la región de diferentes especies que pudiesen aportar una fuente de alimento para los polinizadores; durante la temporada 2020-2021 se estableció una banda floral de 82 m2 en INIA Kampenaike.

El estudio además monitoreó la fenología de las especies de la banda (Cuadro 1). El listado de las especies evaluadas es el siguiente: Cosmos sulfureus, Zinnia gigante, Cosmos bipinnatus, Rubdeckia, Gipsophila, Amapola mix, Amapola roja, Caléndula y Phacelia.

Fuente: inia.cl

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¿Por qué tiene efecto la Luna sobre las plantas?

 

El efecto de la Luna sobre las plantas Más bien la pregunta que vamos a intentar resolver es la de por qué el efecto dela Luna sobre las plantas, así como también el efecto que produce.

Conocer la función que la Luna puede ejercer puede tomarse desde dos vertientes, una desde el lado místico y otra desde el lado científico. Sin desmerecer la primera, nosotros vamos a explicar qué referencias científicas existen o qué mecanismos actúan sobre la planta para poder justificar una acción de la Luna sobre nuestras plantas.

La luz de la luna. ¿Misticismo o fotoperiodo?

 

A nuestro satélite se le han atribuido muchísimas propiedades que a día de hoy no han sido contrastadas. Sin embargo, en lo que a la agricultura se refiere, se llevan sabiendo esto desde épocas antiguas, donde los agricultores lo aprovechaban en su beneficio, condicionando la época de siembra incluso por encima de clima.

Todos conocemos la función de fotosíntesis que realizan las plantas, donde aprovechan el agua y la luz para transformarlo en energía y conseguir desarrollarse. Partiendo de eso, si no hubiese carencia de agua, la limitación nocturna de crecimiento es la luz. ¿Pero y si hay luna llena? Podríamos pensar que esa luz es suficiente para que la planta consiguiese realizar la fotosíntesis. Sin embargo no es así.

La máxima luz que la Luna es capaz de radiar procedente de la energía Solar es el 7 % de la que recibe nuestro satélite, eso estando en Luna llena. Dicha cantidad es insuficiente para conseguir que la planta active su metabolismo fotosintético y empiece a producir frutos más grandes y más azucarados.

Como dice Urbano Terrón, dicha luz equivale a una lámpara de 100 W colocada a 12 metros de distancia de una planta. Entonces, si la Luna no tiene efecto sobre la fotosíntesis, ¿qué es lo que hace que los cultivos se vean influenciados por ella?

El efecto de la Luna sobre las plantas

El efecto de la Luna sobre las plantas: El fotoperiodo y la regulación de savia

 

Dicho esto, la luz que es capaz de emitir la Luna a la Tierra es insuficiente para la fotosíntesis, pero no para regular el fotoperiodo. Las plantas son muy sensibles a los estímulos de luz y una luz, por muy escasa y tenue que sea, es capaz de estimular los fitocromos que la planta posee.

Para los cultivos es como si la luz del día aún continuase vigente en plena oscuridad (sin realizar la fotosíntesis, como se ha comentado), por lo que el movimiento de savia y la actividad celular continua como si fuese de día.

Ahora bien, esto no ocurre en todas las plantas. Sólo en aquellas que muestran una gran sensibilidad a la luz como en el cultivo de la lechuga o en el caso del rábano, entre otros. Hay otros cultivos que también tienen menos sensibilidad a la luz y la luz de la Luna también produce efecto sobre ellos, por mínimo que sea, y otros en los que no se produce efecto alguno.

De forma resumida se puede decir (aunque en un futuro haremos un artículo completo sobre cuáles son dichos efectos) que cuando hay Luna llena o cuarto creciente, la savia se moviliza hacia la parte aérea, estimulando su crecimiento, y en caso contrario, cuarto menguante o Luna nueva, la savia se queda en la parte inferior de la planta.

Calendario Lunar 2022

 

El efecto de la Luna sobre las plantas

Fuente: mi.astrocentro.com

Huertos lunares (sí, lunares)

 

Lunar Plant Growth Habitat (LPX)

 

Un poco relacionado con el efecto de la Luna en las plantas, tal y como vimos en un artículo anterior, hemos querido investigar un poco más acerca de los proyectos actuales en relación al cultivo de plantas en otros espacios que no se encuentren en nuestro planeta.

El hombre siempre ha soñado con colonizar otros planeta o satélites, y desde hace muchos años hemos visto imágenes fantasiosas de módulos en los que existían pequeños invernaderos. Algo así es lo que tienen pensando hacer en Marte con el proyecto Mars Onepara dentro de muy poco (a partir de 2.015).

Aunque el asunto tiene muchas aguas y dudamos de su realización, vamos a comentar qué experimentos hay actualmente relacionados con el cultivo de plantas en atmósferas modificadas.

El proyecto Lunar Plant Growth Habitat (LPX)

 

No, realmente no es nada parecido a lo de la foto de arriba, puesto que sería imposible que una planta pudiese realizar la fotosíntesis sin oxígeno. El proyecto consiste en estudiar la viabilidad de germinación de semillas y la respuesta de las plantas ante condiciones de menor gravedad y mayor radiación.

En el hombre y en algunos animales ya se han hecho estudios en relación a la respuesta de determinadas exposiciones (radiaciones, diferencia de gravedad, etc.), pero no con plantas.

El primer paso para una futura colonización (si la hay)  es ver si la planta no puede germinar cuando las condiciones no son las de nuestra planeta o bien pasa todo lo contrario, se estimula su crecimiento.

El módulo de los huertos lunares

 

La idea es depositar en la Luna como mucho antes del 2.015 (que poco queda ya…) un módulo que contenga todos los elementos necesarios para permitir la germinación de las plantas. Luz, agua, buena temperatura y un caldo de cultivo (un sustrato, por ejemplo).

Tendrá una capacidad de oxígeno suficiente para permitir su germinación y se evaluará, en comparación con el mismo experimento realizado en la tierra, el porcentaje de crecimiento de las plantas y su evolución. De esta forma se comprobará si el resultado es el mismo que se produciría aquí, si es peor, o bien si la baja gravedad le sienta bien a las plantas.

Quien sabe, puede ser el primer paso para los huertos lunares.

De esta forma permitirá realizar futuros estudios para evaluar la viabilidad de colonizar futuros satélites o planetas (como el Mars One que hemos comentado antes), en el cual deben haber módulos de invernadero para permitir crecer plantas que generen frutas, verduras y hortalizas frescas y garantizar la supervivencia de los exploradores espaciales.

efecto la Luna sobre las plantas

El sistema VEGGIE de la Estación Espacial Internacional

 

Actualmente ya se están utilizando algunos sistemas para mantener alimentados a los astronautas, como el VEGGIE, un Sistema de Producción Vegetal patentado por la NASA que se lanzará a bordo de la cápsula Dragón SpaceX con un sistema muy estudiado de nutrición vegetal que permitirá acelerar el proceso de cosecha de las plantas.

Consiste en una especie de microondas de 15 kg de peso que permitirá cultivar especies simples como rábanos, repollo, lechuga, etc. Se está investigando con plantas de porte más alto, como el tomate o la judía, aunque presentan problemas de espacio.

Fuente: agromatica.es

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