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Aunque tenemos en mente algunas hormonas que tradicionalmente se han usado en la agricultura, los brasinoesteroides aún no están en la mente y uso de los agricultores.

Pocos son los que las conocen y saben como utilizarlas convenientemente. Por eso, en Agromática te contamos cómo podemos sacar el máximo potencial a tus cultivos con este tipo de hormonas llamadas brasinoesteroides.

¿De dónde vienen los brasinoesteroides?
Aunque todos conocemos las hormonas clásicas, como citoquininas, giberelinas, auxinas y etileno, también hay unas cuantas más hormonas que producen estímulos diferentes en las plantas.

En el caso de los brasinoesteroides, se considera la 6ª hormona vegetal y está ligado al aumento productivo de la planta por una mayor división y alargamiento celular.

Aunque pueda sonarnos a chino en algunos casos, los brasinoesteroides llevan con nosotros bastante tiempo, aunque aún no se hayan promocionado lo suficiente.

Se sintetizaron hace ya bastantes años, allá por 1968, donde el compuesto brasinolida es el más importante.

Aún a día de hoy se sigue estudiando esta hormona vegetal en multitud de ensayos con resultados muy prometedores y efectos muy positivos sobre las plantas.

uso y efectos de los brasinoesteroides

Efectos fisiológicos de los brasinoesteroides
Los efectos de los brasinoesteroides están relacionados con un estímulo productivo de la planta.

Se considera la hormona del futuro por los resultados tan positivos que se obtienen una vez se aplican, a dosis muy reducidas, sobre las plantas.

De forma general, inducen un efecto de división, alargamiento y diferenciación celular, por lo son interesantes las aplicaciones en las fases de floración y cuajado de los primeros frutos.

Sin embargo, otras aplicaciones sin frutos también demuestran que los brasinoesteroides son capaces de mejorar el crecimiento de la planta, aumentar el volumen de hojas y tener un efecto antiestrés frente a estímulos negativos (sequía, frío, viento, etc.).

Veamos, en resumen, algunos ejemplos del potencial de los brasinoesteroides sobre nuestras plantas:

Elongación de tallos
Aumento de la longitud y ancho de las hojas
Adaptación al estrés, mayor tolerancia al frío y salinidad
Incremento del tamaño en frutos
Retraso en la abscisión de las hojas
Productos comerciales que contengan este tipo de fitohormonas
En la actualidad, aunque no muchos, podemos encontrar diversos productos que contienen brasinoesteroides.
Pueden ir sólos o con otros productos (como triacontanol), y generalmente se usa para estimular una etapa crítica del cultivo.

El efecto más inmediato es el aumento del rendimiento, peso y calibre de frutos. Apoyado con estos alcoholes naturales, como el triacontanol, fomenta una mayor estimulación hormonal y síntesis de proteínas, por lo que se utiliza como un catalizador o apoyo del tratamiento de estos brasinoesteroides.

Sin embargo, las cantidades usadas de estos productos suelen ser muy bajas, aunque el efecto en el cultivo sea muy grande.

Hablamos de cantidades muy bajas, como del 0,0022% de contenido total en brasinoesteorides con dosis totales de entre 1 y 2 L/ha.

Fuente: agromatica.es

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Plantas de frambuesas in vitro: Aunque los berries, y específicamente la frambuesa, son un eje productivo relevante para la Región del Maule, Chile, en los últimos años han disminuido sus rendimientos, en gran medida, por la mala calidad de las plantas utilizadas.

Existen huertos con plantas envejecidas, bajos rendimientos, fruta de menor tamaño y dulzor. Son más susceptibles a infecciones virales y otros agentes patógenos, lo que afecta, además, su potencial de rendimiento. Para mejorar la calidad y productividad del sector, los agricultores deben establecer plantas cuyo origen garantice su calidad sanitaria y genética.

Descripción del cultivo de plantas de frambuesas in vitro
El cultivo in vitro de plantas implica cultivar un trozo de tejido, una célula o una planta dentro de un frasco de vidrio, en ambiente artificial, donde se regenera una o muchas plantas idénticas. Esta metodología tiene dos características fundamentales: la asepsia (ausencia de patógenos) y el control de los parámetros nutricionales y ambientales.

Una de las aplicaciones más generalizadas del cultivo in vitro es la micropropagación o propagación clonal, donde a partir de tejidos de una planta madre, y utilizando medios de cultivo adecuados, se obtiene una descendencia uniforme, con plantas genéticamente idénticas, denominadas clones (Figura 1).

Esta práctica permite aumentar aceleradamente el número de plantas derivadas de un genotipo seleccionado, reducir el tiempo de multiplicación, multiplicar un gran número de plantas en un espacio reducido, controlar su estado sanitario y facilitar el transporte del material propagado. Los tejidos más utilizados para esta estrategia son las yemas vegetativas.

plantas de frambuesas in vitro

Micropropagación de plants de frambuesas cv. Heritage. ¿A qué prestarle mayor atención?
Cada variedad tiene sus propios requerimientos. Así, diferentes genotipos pueden necesitar una combinaci6n de hormonas y condiciones ambientales específicas, aunque los ajustes para otras variedades pueden ser mínimos respecto a lo descrito en la Figura 2.

Selección y preparación de plantas madre
El material de partida debe mantenerse debidamente identificado en huertos e invernaderos, bajo condiciones agronómicas controladas, para permitir un crecimiento vigoroso y tener trazabilidad. además, debe mantenerse el manejo fitosanitario adecuado para el control de plagas y enfermedades, especialmente hongos, los que pueden tener un impacto negativo en el posterior establecimiento in vitro.

Preparación de explantes para su introducción in vitro
El tejido vegetal utilizado corresponde a las yemas axilares de las cañas. Se cortan segmentos nodales con al menos una yema axilar y son lavados con abundante agua para limpiarlos de impurezas. Luego, en cámara de flujo laminar son sumergidos durante un minuto en una solución de etanol diluido al 70 % (v/v).

A continuación, se colocan en una solución de cloro comercial al 20 % (v/v) más unas gotas de Tween-20, por 15 minutos. Finalmente, se realizan tres enjuagues con agua destilada estéril (Figura 2). Existen diferentes estrategias de desinfección que tienen que ir evaluándose en función de los grados y tipos de infección observados durante el cultivo.

plantas de frambuesas in vitro

Figura 2. Micropropagación in vitro de frambuesa cv. Heritage. A) Ramillas colectadas desde plantas madre. B) Estacas uninodales. CO) Estacas uninodales creciendo en condiciones controladas de luz y temperatura. D) Diferenciación de nuevos brotes. F) Fase de multiplicaci6ën. F) Enraizamiento. G y H) Aclimatación. |) Plantas en sombreadora.

Fase de iniciación en condiciones in vitro
El material vegetal desinfectado se coloca en un medio de cultivo estéril, que contiene los nutrientes y hormonas necesarias para que se inicie el proceso de regeneración de los nuevos tejidos. Todos los materiales que ingresan a la cámara de cultivo, incluido el medio, deben ser esterilizados en autoclave a 121 “C y 1,2 kg/cm2 de presión, por 20 minutos.

Los frascos que contienen las estacas se incuban bajo condiciones controladas de luz, temperatura y humedad. Aproximadamente a los 21 días de iniciado el Cultivo comienzan a desarrollarse los nuevos brotes.

Multiplicación de plantas de frambuesas in vitro
Los explantes de mayor tamaño son transferidos a frascos con medio de cultivo nuevo, y se mantienen bajo las mismas condiciones ya indicadas (Figura 2). Así se aumenta el número de plantas exponencialmente en cada repique o subcultivo. En el caso descrito, el proceso se repique cuatro veces, por lo que a partir de cada yema inicial fue posible regenerar 200 nuevos brotes.

Después de un número finito de repiques es necesario reintroducir nuevo material desde las plantas madres. De no hacerse, existe el riesgo de aparición de mutaciones que aumentan progresivamente con el número de repiques.

Enraizamiento de plantas de frambuesas in vitro
Trascurrida la etapa de multiplicación, se debe transferir los brotes de mayor tamaño a frascos con medio de cultivo MS Suplementado con hormonas, que favorecen la producción de raíces.

Aclimatación ex vitro
Una vez desarrollado el sistema radicular, se debe trasplantar a bandejas con sustrato y mantenidas en cámaras de aclimatación con control de humedad (80 %) y temperatura de entre 20 a 24 “C. Después de aclimatadas, transferiremos las plantas a contenedores individuales (bolsas o macetas) y mantenidas en sombreadores y/o invernaderos para su vigorización y posterior traslado a campo.

Conclusiones sobre la generación de plantas de frambuesas in vitro
Una gran ventaja de la micropropagación es, por ejemplo, la producción de un gran número de plantas en cualquier época del año, además del almacenamiento de plantas en poco espacio, producción de plantas libres de contaminación, enfermedades y plagas. Los productores deben invertir en plantas de calidad apropiada, para obtener buenos rendimientos, sin descuidar las buenas prácticas de manejo agronómico.

Fuente: www.inia.cl

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En el mundo del compost, aunque pueda parecer que es todo muy similar, hay diferentes formas de hacer, composiciones, materias primas que aportan sutiles modificaciones al producto final. Estas modificaciones son importantes según para qué momentos y una de ellas es en la delicada siembra. Es también adecuado en cultivo en macetas.

Un breve repaso
Ya hemos hablado en Agromática mucho sobre el compost y no vamos a extendernos demasiado. Una forma rápida y breve de definirlo es «materia orgánica descompuesta en mayor o menor medida». Como todos sabemos, hay matices que se deben puntualizar sobre qué tipo de materia orgánica, o el grado de descomposición de la misma. Estos dos aspectos (materia prima y tiempo de descomposición) son los que nos van a definir el tipo de compost y por tanto, su aplicación posterior. A nadie se le ocurre añadir estiércol fresco en un semillero, pero sí en un abonado de fondo meses antes de la plantación del cultivo. Es materia orgánica en los dos casos, pero el grado de descomposición afecta mucho a la fase fisiológica de la planta. Aquí tienes algo más de información sobre el compostaje.

+ Compost comprobaciones de calidad

+ Principios de funcionamiento del compostador

+ Compostadores. Tipos y formas de uso

+ Infografía sobre cómo hacer compost

Y si todavía no te contentas con estos artículos, mira nuestro archivo completo sobre el compostaje.

El caso de la siembra. Compost para semilleros
Cuando compostamos, asistimos a un proceso de descomposición más o menos largo en el que la materia prima que vamos añadiendo, se va transformando. Las condiciones (más o menos óptimas) definen el tiempo del proceso completo (desde materia orgánica fresca a lo que llamamos compost muy maduro o mantillo). Pongámonos a pensar un poco qué necesita una semilla y una planta en sus primeras fases de desarrollo.

Es un momento delicado. Muchas veces necesita de unas condiciones ambientales y sustrato específicos y un control de los mismos para proporcionar una buena germinación así que el sustrato debe acompañar a este proceso. Características generales del compost de siembra:

No podemos usar únicamente compost. Este debe estar mezclado con sustratos en diferentes proporciones.
Tiene que ser muy viejo. De más de un año, cuya materia orgánica está en proceso de mineralización.
Tiene que ser equilibrado. Normalmente el compost muy maduro es equilibrado (Relación C/N).

Problemas del compost muy maduro
Si únicamente utilizaramos este tipo de compost o en una proporción muy alta para la siembra, sufriremos de una compactación excesiva, ahogando las raíces y no dejando oxígeno ni drenaje suficientes. Esto provoca una asfixia radicular y la planta puede llegar a germinar pero se pudrirá pronto. Debemos mezclarlo con fibras vegetales que aligeran y aumentan el volumen del sustrato consiguiendo mejor drenaje y aireación.

Proporciones medias adecuadas:

40 ± 10% de compost muy maduro (más de un año)
30 ± 10% de hojas secas compostadas. Este lo puedes empezar a hacer desde ya! (otoño). Le confiere la parte fibrosa que le aportará el drenaje y aireación mencionados. Se puede utilizar fibra de coco también.
20 ± 10% de compost maduro (no hace falta que sea tan viejo como el anterior).
10% de vermiculita. Este material ligero tiene mucha capacidad de retención de agua y mantiene un nivel de humedad muy constante.

Los porcentajes son aproximados y nunca fijos. Como véis se pueden variar en torno a un 10% o algo más por elemento sin diferencias notables. Son unos porcentajes orientativos.

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La agricultura actual no se basa en sembrar una semilla, añadir agua y abono y esperar recoger un pimiento rojo, de sabor perfecto y de gran tamaño. Lamentablemente hemos llegado a niveles en los que tenemos que buscar arducias para mejorar las producciones. En esto tiene un papel vital las hormonas vegetales, ya sea aplicadas por nosotros o bien generadas de forma natural por la planta. En cualquier caso, hoy toca descubrir sus particularidades.

¿Qué son las hormonas vegetales o fitohormonas?
Las fitohormonas son sustancias naturales producidas por las células vegetales de nuestras plantas. Se producen en sitios y momentos estratégicos (básicamente, cuando la planta quiere 🙂 ). Por tanto, estas hormonas vegetales, producidas en un momento concreto de la vida de la planta y aplicadas en un punto concreto del vegetal, producen una determinada acción y regulan fenómenos fisiológicos.

Como curiosidad deciros que si, por ejemplo, la planta quiere estimular una parte concreta de su tejido, las células no han de producir dichas hormonas vegetales en ese sitio concreto, sino que se pueden desplazar líbremente a través del xilema y el floema.

¿Qué hormonas vegetales conocemos?
Actualmente conocemos y tenemos a nuestra disposición 6 hormonas vegetales, aunque existen muchas más. Sin embargo, también podemos encontrar otros compuestos que, aun no siendo consideradas como fitohormonas, producen o estimulan fisiológicamente a la planta. Es el caso de la sistemina, la estrigolactona, los salicilatos, la oxilipina, la poliamina, las oligosacarinas, etc.

hormonas vegetales en frutos
Algunas hormonas vegetales pueden mejorar la maduración y homogeneización de los frutos
Ácido abscísico
Dónde podemos encontrarlo: en hojas, tallos y frutos verdes antes de madurar.

Auxinas
Las auxinas (ácido indolacético) actúan como reguladores del crecimiento vegetal. Lo que hacen, en términos básicos, es aumentar el tamaño de las células, por lo que se traduce en un mayor tamaño de la planta. Además retrasa la caída de las hojas, induce al gravitropismo, promueve el crecimiento del fruto y el crecimiento de raíces laterales, etc.

Dónde podemos encontrarla: en el embrión de semillas, en hojas jóvenes, tejidos meristemáticos de yemas apicales, etc.

Citocininas o citoquininas
Ya hablamos de forma más completa de las citoquininas por lo que no vamos a decir nada nuevo. Su función en la planta es estimular el crecimiento celular. Si las auxinas aumentaban su tamaño, esta fitohormona lo que hace es aumentar el número de células.

Dónde podemos encontrarla: en las raíces, aunque se pueden transportar a otras zonas de la planta.

Etileno
El etileno estimula la maduración de los frutos y provoca la caída de las hojas. Hay una gran curiosidad en cuanto a su descubrimiento. En el siglo XIX se observó que los árboles situados justo encima de las farolas se defoliaban irremediablemente. Esto les llevó a la conclusión de que las farolas producían etileno que provocaba la abscisión de las hojas.

Dónde podemos encontrarlo: en el tejido de frutas maduras, en los nódulos de los tallos, hojas y flores en etapa de senectud.

Muchos agricultores lo conocerán como etefón. La hidrólisis de este compuesto es lo que produce el etileno, y tiene las siguientes funciones:

Retrasar el crecimiento de las plantas y aumentar la tolerancia al frío.
Estimular la brotación de bulbos.
Ruptura de la dormancia en semillas.
Favorecer la precocidad y uniformidad en la maduración de los frutos.
Estimular la apertura de las cápsulas en algodón.
hormonas vegetales en caqui
Adelanto de la maduración en caqui con la aplicación de etefón
Giberelinas
Dónde podemos encontrarlo: en los meristemos de yemas apicales, en las raíces, en hojas jóvenes y en embriones.

Brasinoesteroides
Muchos desconocen estas fitohormonas y se quedan o le suenan las anteriores. Sin embargo, los brasinoesteroides desempeñan un papel importantísimo en las plantas, sobre todo para solucionar problemas relacionados con el estrés ambiental o biótico.

Tienen acción de crecimiento sobre células, su división y diferenciación celular, por lo que contribuyen, de manera importante, a mejorar el rendimiento de los cultivos.

Una carencia de estos brasinoesteroides supondría problemas gravísimos para la planta, tales como enanismo, mal enraizamiento (y futura muerte súbita de la planta), pérdida de fertilidad, subdesarrollos en hojas y tallos, etc.

El mercado de fitohormonas y su dosificación
La aplicación de hormonas vegetales al cultivo tiene su peso en momentos concretos de la planta donde se exige una mejora de la asimilación energética de la planta. Por ejemplo, es el caso de la aplicación de aminoácidos, una fuente energética de fácil disponibilidad de la planta, usada para solventar situaciones concretas de la planta, como estrés ambiental (granizo, altas o bajas temperaturas), etapas críticas (germinación, floración, cuajado, etc.).

Muchas veces, dichas hormonas vegetales van sumadas a otros componentes que proporcionan un aporte extra de energía a la planta. Por ejemplo, se añaden ácidos carboxílicos, disacáridos, vitaminas, etc.

Los ácidos carboxílicos se han estudiado por su potencial para evitar rajados en plantas (con su pérdida total de comercialización), para aumentar la calidad organoléptica en frutos e incrementar la vida post-cosecha, entre otras cosas.

Los disacáridos (sacarosa, maltosa, lactosa, etc.) son hidratos de carbono que la planta produce en la fotosíntesis y permite aumentar la calidad de los frutos y proporcionar energía para el crecimiento de partes vegetativas en la planta.

Por ejemplo, un compendio de citoquininas, auxinas y giberelinas más alguno de los compuestos anteriormente mencionados pueden actuar de la siguiente manera:

Crucíferas y compuestas: para aumentar el tamaño y la uniformidad de las cabezas.
Cucurbitáceas: para mejorar el desarrollo inicial de la planta.
Pimientos: para aumentar la vida de la planta, reducir el envejecimiento y paliar los efectos del estrés.
Patata: para aumentar el tamaño de los tubérculos en el momento de la tuberización.
Tomate: para aumentar el desarrollo de los frutos y su amarre.
En este aspecto, la dosificación es muy importante. Una cantidad superior o inferior de una determinada hormona vegetal induce una respuesta distinta.

Un producto que, por ejemplo, contenga auxinas (ANA + ANA AMIDA) no produce la misma respuesta en cultivos distintos. Aunque normalmente este grupo de hormonas vegetales sirvan para estimular la floración en momentos específicos del cultivo. En cultivos como pimiento, mejora el cuajado de flores (la formación de frutos), y en frutales de hueso o pepita, estimula la actividad vegetativa o evita la caída de frutos.

hormonas vegetales experimentales
En conclusión, las hormonas vegetales pueden resultar muy interesantes aplicados sobre los cultivos cuando necesitan una respuesta contundente en momentos donde el clima, el abonado o el suelo no son favorables. El mercado de productos vegetales también hace que la aplicación de estos compuestos aumenta con los años (exigencia de mayor precocidad, sabor, calibre, etc.). Podemos encontrar también fitohormonas naturales procedentes de productos naturales y de origen orgánico, como los extractos de algas.

Sin embargo, podríamos decir que es un «premio» al cultivo, como cuando se le da una bolsa de chucherías a un niño :). Cuanto más azúcar se añada al café, más dulce estará. Así de simple.

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