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Los cultivos altamente tecnificados, hidropónicos, invernaderos, aquellos cultivados con luz artificial o con dosis de fertilizantes muy ajustadas requieren de elementos altamente específicos.

Algo tan sencillo como una maceta o recipiente de soporte y sustrato, puede tener variantes inimaginables para cultivos tan precisos. Vamos a ver qué importancia tiene el contenedor en el que la vamos a plantar y los tipos de maceta que podemos ver en tiendas como Eurogrow.

Proporción altura planta/volumen maceta
La proporción maceta/altura de planta es importante para un buen desarrollo radicular de casi cualquier planta. Hay plantas que requieren mucho volumen de sustrato para tener una expansión radicular importante y otras plantas como los cactus o las crasuláceas que prefieran macetas más pequeñas.

Para el cultivo de Cannabis sativa como ejemplo de cultivo muy tecnificado, se utiliza una regla general (muy general) orientativa de 1 litro de capacidad de la maceta por cada 4-5 cm de altura de la planta. Otras plantas tienen otras proporciones. Aplicando una sencilla regla de tres:

Planta de hasta 15 cm: 4 litros de maceta
Planta de unos 30cm: 7,5 litros de maceta
Planta de unos 60 cm: 15 litros de maceta
Planta de unos 100 cm: Unos 25 litros de maceta
Es algo orientativo. De hecho no encontrarás macetas de tamaños exactos a los que te ponemos, pero sí muy similares.

El drenaje. Algo vital para no encharcar el sustrato
Ya no solo en este cultivo es importante. Salvo especies adaptadas a medios saturados de agua (plantas de ribera, pantano etc.) el resto de plantas necesitan un buen drenaje. En el momento en que nosotros utilizamos un recipiente ”estanco” o sin posibilidad de salida de agua sobrante estaremos saturando el sustrato la mayoría de veces. Por ello es necesario que en el fondo haya agujeros que impidan que el agua se estanque en la maceta de cultivo.

Emisión de raíces secundarias
El sistema radicular debe estar sano, con espacio, no encharcado y la planta debe emitir una gran cantidad de superficie radicular de contacto con el sustrato para absorber los nutrientes. Una de las formas de conseguir esto es favoreciendo la emisión de raíces secundarias.

Todos los consejos redundan en una sistema radicular saludable que se basa en espacio, drenaje y posibilidad de desarrollo radicular para aumentar la superficie de contacto con el sustraro y así captar el máximo de nutrientes.

Empecemos por el básico. La maceta normativa
Macetas de plástico de todos los tamaños, colores y formas. Todas ellas tienen la ventaja de que son baratas, reutilizables por años y años y al ser totalmente impermeables, el agua aguanta más tiempo en el sustrato. Esto puede acarrear ventajas (menos frecuencia de riego) e inconvenientes (posibilidad de encharcamiento).

El color es importante según queramos cultivo exterior o interior.

Cultivo exterior: Preferible maceta blanca para que la radiación solar rebote en el color blanco y no sobrecalentemos el sustrato además de secarse por evaporación mucho antes.
Cultivo interior: Nos da un poco más igual pero puede ser negra perfectamente.

Macetas podadoras del sistema radicular
Tal y como lo oyes. Son macetas con orificios en toda la pared del contenedor. Las raíces crecen cuando se encuentran en ambientes oscuros (bajo tierra), húmedos y con la aireación justa. En el momento en el que una raíz toca el aire exterior, deja de crecer (poda aérea) y se fuerce la emisión de raíces secundarias , gobernando el sustrato y consiguiendo mayor superficie de contacto.

Macetas de tela
Es una variante de las anteriores, hechas de tela (tejido) siendo este muy poroso y teniendo por tanto grandes ventajas que enumeramos a continuación:

Al ser poroso cumple la función de poda aérea. En cuanto una raíz quiera «salirse del tiesto» no podrá y forzará emisión de raíces secundarias.
Permite una mayor aireación del sustrato. En climas muy cálidos puede ser una ventaja para que el sustrato no se sobrecaliente, al dejar más paso de aire y absorbiendo menos calor y más aún si el tejido es blanco.
Se pueden lavar en lavadora en caliente y reutilizar en otro cultivo sin problema (es una manera de esterilizarla si la planta ha sufrido de alguna enfermedad producida por bacterias, hongos, nematodos etc.

Bolsas de cultivo. Comodidad vs Contaminación
No es nuestro sistema favorito pero lo ponemos porque también existe. Son desechables de plástico. Son muy cómodas al ser desechables pero ya sabemos que el plástico es contaminante si no se recicla bien. En cultivos de invernadero se usan mucho pero para cultivos particulares no lo recomendamos. Hay opciones más sostenibles (todas las anteriores).

Macetas de rejilla para aeroponia e hidroponia
Son muy específicas para cultivos hidropónicos por ejemplo donde el agua con los fertilizantes exactos va en continua circulación en contacto con las raíces. También en los aeropónicos donde los nutrientes van atomizados y pulverizados en el ambiente radicular del cultivo. La NASA utiliza cultivos de este tipo para sus investigaciones de cultivos en gravedad cero.

Fuente: agromatica.es

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El tomate es una de las hortalizas más consumidas del mundo, y esto hace que existan multitud de variedades peculiares. Una de ellas, reconocida por su extraordinario sabor, es el tomate corazón de buey.

Un fruto de grandes dimensiones pero muy apreciado por su sabor que se consume en muchísimos países, en fresco, ideal para ensaladas.

En este artículo te queremos contar cuáles son las características tan valoradas del corazón de buey como tomate y cómo cultivarlo en el huerto.

Características del tomate corazón de buey
El tomate corazón de buey tiene unas excelentes cualidades gastronómicas y también es muy cotizado por su curiosa forma, muy parecido al tomate de Montserrat. Posee hombros y surcos y se considera un tomate de gran tamaño.

La carne de su interior es muy carnosa, por lo que se suele emplear para ensaladas y consumo en fresco. Su sabor es dulce y muy jugoso.

De hecho, la forma más habitual de consumirlo es con un poco de sal y aceite, sin añadir más hortalizas al plato.

Origen
Su origen es proveniente de América del sur, como todos los tomates. Cada vez es más común encontrarlo en distintas partes del mundo, aunque hace unos años estaba bastante cotizado y no era muy cultivado.

Los países con más superficie de producción son España, Francia, Italia, Estados Unidos y algunos países del norte y este de Europa.

Opiniones de quien lo prueban
La opinión general es que el tomate corazón de buey es de consumo en ensaladas, preferentemente sin mezclar con otros ingredientes. Para realzar su sabor, recomiendan aportar un poco de sal (incluso hay quien utiliza sal de escamas) y un poco de aceite de oliva virgen extra.

La combinación entre el salado de la sal y el dulce junto con la textura firme que permite morderlo hace que sea un tomate muy valorado y también cotizado.

Cada vez más son los restaurantes que juegan con ensaladas solo de tomate, utilizando variedades premium como esta, muchamiel o incluso el conocido tomate Raf.

tomate corazon de buey ensaladas
Fotografía: guiarepsol.com
Cómo plantar tomate corazón de buey
Ubicación y fecha de plantación
Temperatura

Como cualquier variedad de tomate, el corazón de buey necesita plantarse asegurando una temperatura media de entre 20 ºC y 30 ºC, propio de la primavera y verano.

El mayor condicionante es asegurar una temperatura de raíz alta para que la planta tenga una rápida brotación y entre en producción lo más pronto posible. De ahí que la siembra se haga muchas veces en el interior de casa o en espacios protegidos.

Humedad

El óptimo en humedad relativa para el cultivo de tomate está comprendido entre 60-80%. No es un condicionante tan importante como sí lo es para muchas cucurbitáceas (pepino, melón, calabacín, etc.).

Un clima muy seco perjudica la calidad de los frutos, que pueden agrietarse. Sin embargo, alta humedad también es perjudicial debido a que favorece la presencia de hongos como mildiu, botritis, antracnosis, etc.

Zona de plantación

La siembra la realizaremos en semillero, asegurando un mínimo de 20 ºC de temperatura. Realizaremos el trasplante con una planta con una altura mínima de 10 cm y varias hojas verdaderas formadas.

Lo ubicaremos a pleno Sol, con buena iluminación y protegido del viento. Ten en cuenta que para el cultivo de tomate corazón de buey necesitarás tutores (cañas, cuerdas, etc.).

REBAJASTomate Corazon de Buey
Tomate Corazon de Buey
Planta de porte medio, con frutos de forma acorazonada, de color rojo-anaranjado
Se siembra de diciembre a febrero, en cama caliente, y directamente en semillero al aire libre en
Trasplantar al marco de 40 x 80 cm cuando las plantas tengan 3-4 hojas
Riegos frecuentes en el trasplante y cuando empiezan a madurar los frutos
Ver precio
Preparación del suelo
El tomate corazón de buey es un cultivo exigente en cuanto a fertilidad del suelo. Se adapta muy bien a todo tipo de texturas (arena, limo y arcilla), pero siempre asegurando un buen drenaje que no produzca encharcamiento radicular.

Para preparar el trasplante, necesita una buena incorporación de materia orgánica, mínimo 2 kg/planta.

El pH ligeramente ácido es el que mejor le va al tomate, ya que en este rango es donde más solubles encontramos tanto macronutrientes como micronutrientes (especialmente el hierro, muy importante en este cultivo para prevenir clorosis férrica).

Claves para regar bien el tomate corazón de buey
El riego es uno de los factores más importantes en cualquier cultivo, y donde más errores podemos cometer.

El tomate, por la continua producción de frutos y el tamaño que alcanzan la variedad «corazón de buey», es bastante exigente en agua. Buena frecuencia de riego más que cantidades altas es la clave del éxito.

Como es un cultivo de verano, los riegos irán crecientes, especialmente también porque en pleno verano es donde más volumen de planta y número de fruto tendremos.

Riegos realizados en primavera: 3 riegos por semana, 2 L/planta y riego.
Riegos realizados en pleno verano: 4 a 5 riegos por semana, 2 L/planta y riego.
Habitualmente, cuando se utiliza sistema de riego por goteo, se suele emplear goteros de 2 L/h autocompensantes, por lo que es fácil calcular la dosificación de agua para este cultivo y muchas otras hortícolas.

Suelo tomates
Fotografía: pasodoble.org
Aporte de abonado
Producir una calidad decente y un buen volumen de frutos conlleva aportar nutrientes a la planta durante todo su desarrollo. Estos nutrientes los podemos aplicar de forma orgánica (materia orgánica, aminoácidos, compost, ácidos fúlvicos, etc.) o bien con el uso de fertilizantes minerales.

Abonados minerales

Plan de abonado para 1000 m2 de superficie. Cantidades por cada riego:

Ácido fosfórico: 0,3 L/riego
Nitrato de calcio: 2 kg/riego
Nitrato potásico: 2 kg/riego
Sulfato de magnesio: 0,5-1 kg/riego
Como el calcio no mezcla con el fósforo, podemos aportarlo en riegos alternos.
Mantenimiento del tomate corazón de buey
Las tareas de mantenimiento del tomate y, en general, de la familia de plantas Solanáceas, es bastante exigente.

El ritmo de crecimiento de la planta obliga a entutorar, de forma que el tallo se mantiene erguido, los frutos no tuercen los brotes y se evita roturas o rajados.

Por otra parte, podremos ir destallando según crezca la planta para guiar su crecimiento. Eliminaremos tallos enfermos o quebradizos, quitaremos las hojas inferiores que se irán secando y fomentaremos el crecimiento de tallos laterales.

Más información: labores específicas en el cultivo de tomate

Plagas y enfermedades
Desgraciadamente, las solanáceas como el tomate corazón de buey sufren el ataque de un gran número de plagas y enfermedades. Las altas temperaturas de primavera y verano y el intenso olor que desprende la planta de tomate hace que muchos organismos chupadores (araña, pulgón, trips, mosca blanca y cochinilla entre los principales), hagan acto de aparición.

Éstas son las principales plagas y enfermedades en el cultivo de tomate:

Plagas

Araña roja
Pulgones
Mosca blanca
Heliotis
Minador del tomate
Polilla del tomate
Trips
Más información: uso de jabón potásico para combatir plagas

Enfermedades

Mildiu
Oidio
Podredumbre gris
Cladosporiosis
Antracnosis
Más información: cómo identificar plagas y enfermedades en el tomate

Más información sobre tomate
Guía de cultivo de tomate Kumato
Cómo regar y abonar en el cultivo del tomate
Variedades de tomates

Fuente: agromatica.es

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Factores ambientales que limitan el potencial de rendimiento de hortalizas durante primavera – verano

potencial de rendimiento de hortalizasLas plantas están expuestas a una serie de condiciones medio ambientales y a las características del suelo que determinan su ciclo de desarrollo, productividad y características organolépticas. Estos factores pueden limitar el potencial de rendimiento de hortalizas y pueden generar estrés en las plantas, cuyo efecto se ve reflejado en la reducción de su crecimiento, desarrollo y calidad de la producción; por ende, el rendimiento final del cultivo puede ser drásticamente afectado.

Un estrés abiótico corresponde a cualquier condición ambiental (temperatura, humedad relativa, déficit de presión de vapor, cantidad de luz, etc.) o del suelo (falta de agua, deficiencia de nutrientes, exceso de sales, etc.) que impacte negativamente en el normal desarrollo de la planta, su valor nutracéutico, calidad y/o potencial de rendimiento.

Entre las condiciones más frecuentes que generan estrés abiótico en el país y que afectan a distintas especies de importancia económica son: la sequía, la salinidad del suelo, las temperaturas no óptimas (altas o bajas) y la baja fertilidad del suelo. En la mayoría de las ocasiones, estas condiciones se presentan como factores combinados en el campo y no individuales, generando un mayor impacto negativo en la fisiología y productividad de los cultivos.

Condiciones de estrés que limitan el potencial de rendimiento de hortalizas
Para hacer frente a estas condiciones de estrés abiótico y mejorar la tolerancia de las plantas, es fundamental un buen manejo agronómico, que incluya la elección de la variedad, fechas de plantación acorde a la variedad, la densidad de plantación, cantidad de agua y fertilizantes aplicados.

Estas medidas deben ser tomadas inicialmente durante la planificación de la temporada agrícola, ya que durante el desarrollo de los cultivos, al presentarse condiciones de estrés abiótico son pocos los manejos que se pueden realizar para mitigar sus efectos.

En esta ficha técnica se revisan tres factores ambientales importantes que limitan el desarrollo de las especies hortícolas en el período de primavera y verano, como: altas temperaturas, humedad relativa y déficit de presión de vapor.

Factores ambientales que limitan desarrollo de especies hortícolas
1. Altas Temperaturas
El daño por exceso de temperatura en la planta inicia a nivel de la estabilidad de las membranas celulares y la actividad enzimática de las hojas.

En el caso de plantas con metabolismo C3, a la cual pertenecen la mayoría de las especies hortícolas cultivadas, temperaturas igual o mayor a 30 °C, afectan el funcionamiento de la actividad fijadora de CO2 por parte de la enzima Rubisco en el ciclo de Calvin-Benson. Este proceso aumenta la fotorespiración (fijación de O2 ) y se deja de fijar CO2, perdiendo Carbono y producción de azúcares.

La severidad de la pérdida de rendimiento va a depender del nivel de estrés térmico, el tiempo de exposición, el estado fenológico y la sensibilidad de la especie a este factor.

Golpes de calor y el potencial de rendimiento de hortalizas
Estos se producen con una frecuencia de tres o más días con temperaturas iguales o superiores a los 30 °C (3). Por ejemplo, si el promedio normal de enero es de 25 °C, bajo el escenario de cambio climático actual, la temperatura aumentará a 27 °C (2 °C más), sin embargo, en términos de golpe de calor, con tres o más días con temperaturas de 30 o 32 °C, existe un incremento de 5 o 7 °C en relación a la temperatura promedio del mes.

Estos golpes de calor son altamente perjudiciales para las plantas, por el tiempo de exposición de ellas a temperaturas inusuales para el período.

En el Cuadro 1 se puede observar distintos rangos de temperatura en los cuales las plantas pueden comenzar a experimentar algún grado de estrés. Cabe señalar que estos rangos son generales, puesto que existen especies con un grado de sensibilidad mayor, que pueden comenzar a generar un estrés con menor temperatura a la señalada en la tabla.

potencial de rendimiento de hortalizas

En el caso de los invernaderos, es muy común que durante el periodo de primavera y verano, las temperaturas superen los 35 °C, principalmente por una inadecuada ventilación, condición que pone en riesgo la producción, debido a que se limita el potencial productivo del cultivo.

2. Humedad relativa (HR)
Dentro de las variables ambientales, la HR es una de las más complejas de manejar bajo condiciones de producción forzada (invernaderos o túneles). En ambientes con una humedad relativa de 50 a 60 % se favorece la actividad fotosintética de las plantas y por ende el crecimiento. En caso de que la HR supere el 70 %, se favorece la aparición de enfermedades y plagas.

Por el contrario; con HR inferior al 50 % se comienza a incrementar el cierre estomático lo que lleva a una limitante para el crecimiento de la planta. Los cambios en la HR van acompañados de fluctuaciones de la temperatura ambiente (Ta).

3. Déficit de presión de vapor (DPV)
El DPV se define como la diferencia entre la cantidad de vapor de agua que puede retener la atmósfera (presión de vapor de saturación HR 100 %); menos la cantidad de vapor de agua que contiene el ambiente en un momento determinado (presión de vapor de agua real; es decir % HR en el momento), estrechamente asociado a la temperatura ambiental.

El DPV se mide en kilo Pascales (KPa); y hay rangos generales que nos permiten determinar si las condiciones son las adecuadas para el crecimiento de las plantas. La respuesta estomática de la planta (apertura o cierre) y la regulación de la transpiración y formación de materia seca; es altamente dependiente del DPV, por eso la importancia de manejar esta variable.

Por ejemplo, rangos de DPV entre -0,5 a -2,0 KPa son los adecuados para el desarrollo fisiológico de las plantas. DPV sobre -2,0 KPa, la planta comienza a cerrar estomas y generar una condición de estrés, semejante al estrés por falta de agua. Por el contrario, con un DPV menor a -0,5 KPa, se favorece la proliferación de enfermedades y plagas que afectan a los cultivos.

Controlar y manejar estos factores podría traer consigo cambios significativos en la producción; lo primero que se debe considerar es incorporar dentro del invernadero un termómetro junto a un higrómetro que mida humedad relativa del momento; el cual debe ser ubicado a la altura de las especies que se están cultivando.

Fuente: El contenido de este artículo fue elaborado por: Félix Estrada Bravo y Constanza Sepúlveda Teuber / INIA Remehue, para www.inia.cl

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La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), adscrita al Ministerio de Consumo, pidió este martes “prudencia” para “no generar alarma” en torno a un brote de Salmonella registrado en Noruega y que el país nórdico asocia al consumo de pepinos españoles.

Así lo precisaron a Servimedia fuentes de dicha agencia a raíz de una información adelantada por el diario El País, a partir de una información emitida por las autoridades noruegas. Las mismas fuentes puntualizaron que la información sobre la “posible procedencia española” de los alimentos “no está confirmada”.

Asimismo, aseveraron que la información que notificó Noruega mediante el Sistema Rápido de Alertas de la UE (RASFF) “no es concluyente” ni está “suficientemente verificada”, por lo que, a su juicio, podría deberse a “otro alimento”.

La Aesan ya se ha puesto en contacto con el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias y las autoridades autonómicas para, en el caso de que se tratase de un alimento de origen español, “tener analizada la trazabilidad”.

Brote en Noruega, Países Bajos y Suecia
El Instituto de Salud Pública de Noruega informó que un total de 72 personas en el país fueron diagnosticadas con la bacteria gastrointestinal Salmonella agona entre finales de octubre y principios de diciembre, 24 de las cuales requirieron hospitalización.

Después de analizar más de 50 entrevistas de pacientes e información de compra, se supo que “casi el 90 por ciento de los infectados habían comido pepino la semana antes de enfermar”. Este estudio ayudó a descartar otras hipótesis como fuente de infección en este brote y, “tras un extenso trabajo de rastreo por parte de la Autoridad Noruega de Seguridad Alimentaria”, se identificaron determinados lotes de pepino de un proveedor español “como la fuente más probable de infección”.

Además del brote en Noruega, también se han notificado casos con la misma cepa en Suecia y los Países Bajos en el mismo período. Sin embargo, el hecho de que no se hayan reportado nuevos casos de enfermedad en las últimas semanas podría indicar que “el producto contaminado ya no está en el mercado” y que “el brote probablemente haya terminado”, indica el comunicado, “aunque no puede descartarse que aparezcan más casos”.

Fuente: fhi.no / noticiasdesalud.es

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El huerto ecológico. ¿Cómo empezar?

El éxito del horticultor se basa en la planificación. Hay que tener en cuenta algunas variantes como el tamaño disponible en el huerto, las rotaciones, el calendario o la disponibilidad de semillas. Primero, hay que resolver una serie de variables que influyen de manera importante en el desarrollo del huerto ecológico.

huerto ecológicoAunque hay mucha información, además de la parte teórica, también puedes aprender las principales técnicas con cursos de jardinería de fin de semana, donde se enseñan consejos clave para el mantenimiento de cualquier cultivo, aunque generalmente hortícolas.

Continuando con el huerto ecológico, también habrá que tener en cuenta las labores preparatorias del suelo, su corrección del pH si es necesario, la incorporación de materia orgánica o el mullido del suelo.

Dichas operaciones tan comunes en el huerto se recomiendan ejecutar como mínimo 1 o 2 meses antes de empezar a plantar, por lo que deberá tenerse en cuenta en el calendario de actuación.

En la mayoría de veces, el horticultor podrá intervenir y modificar dichas características mencionadas a placer, considerando a su juicio que producirán los mejores efectos sobre sus futuras plantas.

Éstas son las siguientes consideraciones a tener a la hora de «instalar» un huerto en el jardín:

 

– Emplazamiento

– Orientación

– Viento

– Pendiente

– Agua

– Suelo

– Iluminación

Emplazamiento del huerto ecológico

En cuanto a la situación donde se dispondrá el huerto, muchas veces es una elección imposible. El terreno existente es el que hay y punto.

El tamaño del que se disponga podrá suponer una limitación de la cosecha, pero nunca supondrá un problema, ya que hay muchas formas de optimizar el espacio.

El horticultor tiene que tener una idea firme: en pocos metros se pueden conseguir cosechas muy variadas.

Sin embargo, puestos a elegir, la opción más recomendable es una disposición cercana a la cocina, a los compostadores o a la nave de aperos, todo ello contando con que nunca faltará disponibilidad de agua.

Con ello reduciremos considerablemente nuestra carga de trabajo y resultará mucho más cómodo realizar las tareas de campo  o trasladar nuestra cosecha al almacén o a la despensa.

Orientación del huertoecológico

Si se tiene el privilegio de poder orientar el huerto ecológico por tener suficiente espacio de cultivo, hay que orientarlo en dirección norte-sur o por lo menos cercana a la orientación sur, ya que, de este modo, recibirá la mayor exposición solar posible.

Sin embargo, la orientación debe ser, en nuestra opinión, la última de las consideraciones a tener. Viniendo al caso, una helada intempestiva afectará al huerto esté o no orientado de la mejor forma posible.

Por tanto, la orientación quedaría como un elemento recomendable siempre que se cumplan otras condiciones más importantes.

Esto es: acceso al huerto, comodidad, protección contra el viento y elección de las variedades a cultivar.

Si se puede elegir, perfecto. Si no, no habrá mayor problema.

huerto ecológico

La ventaja y desventaja del viento

El viento, si es fuerte, no es beneficioso para un huerto, y por tanto es un elemento que se debe controlar.

Una corriente suave de aire, sin embargo, sí que resulta positiva para los cultivos, porque renueva el aire entre las plantas, favorece la transpiración y reduce la proliferación de enfermedades, que buscan entornos húmedos para expandir su masa de hifas por toda la planta.

Además, el viento, siendo suave, elimina la estratificación térmica producida en días calmados, evitando la acumulación de aire frío cerca del suelo y, por tanto, disminuyendo las probabilidades de afección por heladas.

Si un huerto está expuesto totalmente a la acción del viento se producirán daños mecánicos en las plantas, caída de frutos, dispersión del riego, impedimento de actividad de insectos polinizadores, sequedad, erosión, etc.

En definitiva, factores que mermarán de forma importante el rendimiento y la actividad de los cultivos.

Conociendo los posibles efectos del viento sobre las plantas, se podrá contrarrestar su acción negativa mediante la incorporación de cortavientos vegetales (setos, árboles frondosos, arbustos, etc.), vallas, cercados o la propia pared de la casa o almacén.

Situación del entorno

Sin embargo, esto sólo será necesario en caso de que por la situación del huerto en el entorno, esté sometido de forma continuada a vientos que impidan su desarrollo normal, lo cual no es común.

Una práctica útil es disponer un cerco alrededor del huerto de cultivos de gran follaje, que actúan como un parapeto natural contra el viento.

Un caso claro, por ejemplo, las habas o cualquier leguminosa de mediano tamaño y de cultivo sencillo.

Cumple una triple función.

Por un lado, reduce la fuerza del viento al actuar como muro vegetal, realiza una fijación biológica de nitrógeno y, finalmente, ofrece una gran cosecha.

La pendiente del huerto ecológico

Una pendiente pronunciada es un elemento que no garantiza las mejores condiciones para el cultivo.

A partir de 2 o 3 % de pendiente hay riesgo de erosión del suelo y menor aprovechamiento del agua de riego (se desplaza hacia zonas con menor pendiente), por lo que la calidad del suelo se reduce considerablemente.

Contra este problema es sencillo actuar porque, al estar trabajando sobre un pequeño terreno en el que continuamente se incorpora materia orgánica, se va reduciendo gradualmente dicha pendiente.

Lo ideal es un terreno llano para una mayor asimilación de agua y nutrientes. Esto se puede lograr mediante una azada o pala y el esfuerzo del horticultor.

huerto ecológico

Acceso al agua y equipo de riego

Un riego frecuente del huerto es indispensable para su éxito. Cada planta requiere necesidades distintas y se podrá comprobar en el apartado específico de cada cultivo, más adelante. Lo que acontece en este punto, antes de cualquier actividad en el huerto o elección de variedades, es la elección del sistema de riego.

Es lógico pensar que la disponibilidad de agua condiciona enormemente el emplazamiento del huerto.

De hecho, es una opción que está por encima de la calidad del suelo o de la orientación del huerto, ya que por muy bueno que sea el suelo, si no hay agua, no habrá vida.

Hablando de los sistemas de riego, hay distintos tipos y su elección depende también del tiempo que el horticultor pueda dedicar al mantenimiento de su huerto. ç

La inversión económica también puede ser un factor  limitante sobre todo cuando se precisa de un grupo de bombeo y una instalación para captar agua de pozo.

Aquí se pueden ver los distintos sistemas, para elegir el que se crea más conveniente y oportuno en el huerto.

Es el más económico pero requiere mayor tiempo y trabajo. Se puede elegir cuándo y cuánto regar, según las necesidades de cada planta.

Formas de riego

Hacerlo con cubos, con regadera (más aconsejable), con una manguera, etc.

Todo esto repercute en el esfuerzo del horticultor por el transporte de agua y por tener que agacharse para realizar un buen mojado del bulbo húmedo.

Es un método tradicional y altamente efectivo, pero no puedes tomarte vacaciones.

Este sistema es el más caro por los elementos que lo componen: goma de goteo, porta goteros, válvulas, temporizadores, etc.

Sin embargo, permite una despreocupación casi total por el riego, ya que los días que se programe, se efectuará el riego de forma automática, según el tiempo y caudal que el huerto requiera.

Es otro de los sistemas automáticos de riego, en el que el chorro de agua sale con más presión, llega a zonas más alejadas y la dispersión de la gota es mayor.

Sin embargo, quizá no sea del todo indicado para tu huerto, debido a que los chorros de agua que salen del aspersor llegan a mojar las hojas de tus hortalizas, pudiendo provocar un exceso de humedad que desemboca en la aparición de enfermedades.

Recuerda que a las plantas se les riega a través de las raíces, no de las hojas

El sistema del riego exudante es uno de los más indicados dentro de la gama de riego automático para pequeños huertos.

Consiste en una goma porosa y permeable que deja escapar el agua de forma constante y equilibrada, produciendo un riego homogéneo.

De esta forma se evita que se concentre todo el caudal en un solo punto, con lo cual no existirán problemas de encharcamientos y las plantas se podrán disponer libremente, sin estar condicionadas por los puntos por donde sale el agua, como en los goteros o aspersores.

Será tu decisión, si te inicias por primera vez en la horticultura, elegir el mejor sistema de riego.

El más efectivo será aquel que más cómodo te resulte en función del tiempo que dispongas, el tamaño de la parcela y las posibilidades económicas.

Lo mejor es coger papel y bolígrafo, pedir presupuesto y hacer las cuentas.

huerto ecológico

Las técnicas del horticultor, tipos y formas de cultivo

Los resultados obtenidos por el horticultor dependerán, aparte de todos los factores ya comentados, de la forma en la que explota el suelo.

Años y años de agricultura doméstica, aquella que ha alimentado a muchísimas familias de forma autosuficiente, han permitido recoger un listado amplio de formas de cultivar.

Algunas requieren más esfuerzos y recursos, otras se aprovechan de la forma de disponer la tierra o facilitan la labor del horticultor, y otras, por sus características, permiten que puedan implantarse en una ciudad, por muy cosmopolita que sea.

Tú, como horticultor, elegirás la que más fácil y cómoda te resulte, de acuerdo con la información que aportamos.

El bancal profundo

El método del bancal profundo es el protagonista del sistema de huertos pequeños, donde se cultiva gran cantidad de plantas en poco espacio.

Dado que se asume que en la mayoría de los casos no dedicaremos muchos metros cuadrados a nuestro huerto, por comodidad o por los medios de los que disponemos, lo que queremos es sacar el máximo provecho de él.

Esto se consigue en buena parte gracias a este antiguo sistema, denominado bancal profundo, método francés intensivo o método chino, estudiado por Alan Chadwick en California,  un jardinero inglés creador de algunas de las innovadoras técnicas actuales en agricultura ecológica.

Este sistema, de una u otra forma, ya se practicaba en Francia siglos atrás donde los ciudadanos se desplazaban a través de carruajes tirados por caballos. En esto último se basaba el secreto de este método, la gran producción de estiércol.

El rol de la materia orgánica en huerto ecológico

Como la materia orgánica no era un problema, se añadía en grandes cantidades al suelo, consiguiendo un gran rendimiento y una producción de todo lo que se cultivase. Poco más hacía falta que disponer la semilla incluso a voleo sobre el sustrato. La tierra, el estiércol y la lluvia hacían el resto.

En la actualidad disponemos de una cantidad bastante menor, tanto de estiércol como de compost, pero realmente merece la pena aprovechar lo poco que se tenga en diseñar un sistema como este.

Hablando en cantidades y rendimiento, bajo este método se consigue una producción hasta 4 veces superior a un huerto normal y corriente.

No sorprende los resultados obtenidos dados los niveles de nutrientes minerales disponibles fácilmente para la planta, la esponjosidad del terreno cuando no se pisa y la facilidad de las raíces para desplazarse y crecer libremente.

El diseño “Parades en Crestall” de Gaspar Caballero

En línea con el bancal profundo utilizado por John Seymour, surge un sistema más moderno desarrollado por Gaspar Caballero de Segovia que ha tenido gran acogida en huertos escolares, familiares y de alquiler.

El sistema consiste en generar unos 4 huertos o paradas de proporciones estrictamente definidas, empleando un sistema de riego exudante, utilizando una capa de compost o vermicompost como acolchado para mantener todas las propiedades del suelo.

Además, se dispone en el centro una serie de plantas aromáticas u ornamentales que crean asociaciones favorables con los cultivos y repelen plagas y enfermedades.

Entre los muchos beneficios que tiene, uno de ellos es la comodidad de trabajo una vez se ha diseñado, y su bajo mantenimiento los años siguientes. ç

También defiende la doctrina de no pisar el huerto, por lo que el sustrato conserva todas sus propiedades durante mucho más tiempo.

Al igual que en el bancal profundo y al estar el suelo muy cuidado, permite reducir el marco de plantación y cosechar mayores producciones.

Huerto ecológico en surcos

El huerto en surcos quizá sea uno de los métodos más tradicionales que nos vamos a encontrar en este libro. Al contrario de dejar el huerto tal cual está, se crean unos surcos elevados donde, en la parte alta, se plantan los cultivos que el hortelano desee.

El planteamiento se inicia en dividir el huerto, sea del ancho o largo que sea, en partes proporcionales según el número de surcos que se quieran disponer. Cada uno de ellos tendrá entre 30 y 40 centímetros de ancho, y largo lo que mida el huerto. De esta forma hay 30 centímetros de montículo o resalto, 30 centímetros de llano y así sucesivamente.

Trabajar con este huerto no difiere mucho con respecto al método tradicional salvo en una cosa, que no se producen encharcamientos.

Si se dispone de un huerto con mal drenaje y no se desea, por economía o esfuerzo, solucionar el problema, este sistema permite que el agua de riego se canalice por la parte de menor altura, de forma que el agua que pueda estancarse no supone un problema para las plantas, evitando el riesgo de pudrición del sistema radicular.

A parte de los beneficios que ofrece poder regar con generosidad y olvidarse de las preocupaciones de un suelo encharcado, el sistema de huerto en surcos o caballones ofrece algunas ventajas más.

Disponemos de un terreno para el huerto ecológico

Por ejemplo, al disponer un terreno donde los cultivos se disponen en una parte concreta del surco, el hortelano puede caminar sin mayor problema por un lado (el de menor altura) sin perjudicar la estructura de la tierra que contiene a las plantas.

Dicha tierra se encontrará, por tanto, más aireada, menos húmeda y más suelta.

Este sistema era muy típico antiguamente, cuando se regaba a manta, liberando grandes cantidades de agua que se desplazaban por gravedad a todas las partes del terreno cultivado.

El agua permanecía retenida en las partes bajas de la tierra manteniéndose húmedas pero no encharcadas las raíces de las plantas que se situaban en la parte alta de los surcos.

Hoy en día se sigue utilizando esta variante a escala, con resultados no tan espectaculares como el del bancal profundo u otros sistemas similares, pero bastante adecuados al nivel que el horticultor pueda pretender.

Recuerda que no todos tienen acceso a generosas cantidades de materia orgánica como las que se solicitan en dichas técnicas de cultivo.

Bancal elevado como parte de un huerto ecológico

El bancal elevado es la oportunidad idónea para disponer un sistema de cultivo más cómodo y eficaz. Básicamente es la única diferencia con respecto a otros sistemas que también persiguen conseguir un terreno mullido y esponjoso.

El sistema consiste en elevar el espacio donde se cultiva, permitiendo que se pueda trabajar con menor esfuerzo y disponiendo una postura lumbar más cómoda.

Las ventajas encontradas en el sistema del bancal elevado son las siguientes:

– Mayor comodidad de trabajo, disponiendo una postura cómoda para cuidar el huerto.

– Al elevar el terreno se obtiene una tierra más suelta, mullida y esponjosa, con los beneficios que conlleva.

– Mayor control del huerto, facilidad en la eliminación de hierbas adventicias y detección de problemas.

– No es necesario arar el suelo una vez el bancal elevado está construido, puesto que es un terreno que no sufre compactación mecánica de ningún tipo.

Por el contrario, los únicos inconvenientes que conlleva la realización del bancal profundo se limitan al esfuerzo de conseguir montarlo y la disponibilidad de materiales.

Fuente: portalfruticola.com
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Los efectos del cambio climático se han traducido en la reducción de zonas productivas a causa de la sequía, lo que invita a innovar en la implementación y diversificación de formas de cultivos. Desde esta necesidad, la empresa Microland, con el apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria y financiado por el Gobierno Regional de O´Higgins y su Consejo, a través del Fondo de Innovación para la Competitividad, trabajan en la inclusión de tres nuevas especies para su producción en formato microgreens, hortalizas de IV gama que destacan por su bajo requerimiento hídrico. Estos vegetales son productos hortícolas de no más de 15 días de crecimiento, categorizándolos como hortalizas de IV gama y entre sus características destacan por ser productos frescos, limpios y envasados, listos para su consumo.

Se trata del proyecto Microland, un emprendimiento agrifoodtech, que se centra en la producción intensiva de microgreens utilizando las nuevas tecnologías disponibles para mejorar tanto los rendimientos de producción como su diversificación productiva, logrando adaptar tres especies vegetales para incluirlas en la producción de estos alimentos funcionales: quínoa (Chenopodium quinoa), panul (Apium panul) y borago (Borago officinalis).

El coordinador del proyecto, Simón Solís, destacó que “somos los primeros en instaurar la producción de microgreens en la Región de O’Higgins. A nivel nacional, su comercialización es incipiente, pero estos productos se abren camino debido a la conciencia que tiene la gente respecto a cuidar su nutrición. Son vegetales saludables con manipulación mínima y libres de pesticidas respecto a los cultivos tradicionales. Actualmente, hemos podido innovar e introducir quínoa, borago y panul como opciones para ampliar la oferta de microgreens, logrando un avance en la producción de estos superalimentos. Éstos son una alternativa natural a los suplementos alimenticios, ya que se ha demostrado que contienen concentraciones de hasta 40 veces más antioxidantes, vitaminas y/o minerales por gramo en comparación con los cultivos maduros. Además, a través de la implementación de tecnología, hemos aumentado nuestros rendimientos hasta en un 20% con luces de alta eficiencia que permiten potenciar los ciclos mensuales de producción”.

La directora ejecutiva de FIA, Francine Brossard, comentó que “este tipo de cultivos de invernadero, diversifican la oferta alimentaria y, debido a su bajo consumo hídrico, otorgan seguridad a la producción de hortalizas que se ha visto afectada por los efectos del cambio climático. Por otro lado, debo añadir que los microgreens son alimentos funcionales, con alto valor nutricional, por lo que se relacionan con el plan de trabajo que tenemos junto al Ministerio de Agricultura, en que queremos impulsar la alimentación saludable de forma transversal, sin dejar a nadie atrás”.

“La región de O´Higgins es zona de hortalizas y queremos agregar valor a su producción, mejorando los rendimientos en su versión de microgreens a través de la introducción de tecnología, ya que cuentan con diversas ventajas al cultivarse indoor, en huertos verticales de estantería y/o vivero y así, no presentan problemas de espacios. Además, su producción es continua durante todo el año, se controlan y minimizan las variaciones de temperatura y humedad, lo que reduce el consumo de agua hasta en un 90% respecto a hortalizas maduras, se consiguen alimentos con un alto valor nutricional y sin uso de pesticidas”, agregó el coordinador del proyecto, Simón Solís.

Para finalizar, debemos señalar que se ha concretado la primera etapa del proyecto y comenzará su pilotaje para evaluar la recepción de estas nuevas especies por parte de los consumidores, junto con otras cinco especies iniciales: brócoli, rabanito, rúcula, girasol y mostaza que están próximas a ser comercializadas en formato de bolsa, paquete compostable o bandejas de producción.

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hortalizas e invernaderos

La agricultura se enfrenta a desafíos sin precedentes debido al aumento de la demanda de alimentos, efectos adversos del cambio climático, sobreexplotación de los recursos naturales, pérdida de biodiversidad y desperdicio de alimentos; arriesgando su capacidad productiva para satisfacer las necesidades alimentarias actuales y del futuro. La agricultura sostenible, hidroponía e invernaderos, persiguen satisfacer las necesidades de alimentación saludable de las generaciones de hoy y del mañana, un mayor respeto con el medio ambiente, y ser social y económicamente aceptables, a través de los siguientes principios:

– Reducir los riesgos ambientales y preservar los recursos naturales.

– Usar eficientemente los recursos agrícolas y fuentes de energía no renovables.

– Adaptarse a los ciclos naturales biológicos y ambientales.

– Apoyar al desarrollo económico rural y la calidad de vida de los agricultores y agricultoras.

Jennifer Cortés (Facultad de Ciencias, Universidad de La  Serena, Chile), alumna en práctica del Programa Transferencia Tecnológica para el Cultivo de Hortalizas Hidropónicas.

La hidroponía incluye acciones y respuestas a las dificultades que enfrenta el área agrícola, especialmente por el reducido consumo de agua, una mayor densidad de cultivo y menor esfuerzo físico para la producción de hortalizas.

Sostenibilidad de hidroponía e invernaderos en la Agricultura Familiar Campesina (AFC)

El Programa Transferencia Tecnológica para Cultivo de Hortalizas Hidropónicas, dirigido a la AFC en las comunas1 del Programa Territorial Zonas Rezagadas de la Región de Coquimbo, está desarrollando un modelo de producción de hortalizas de hoja en Sistema de Raíz Flotante (SRF), cuya capacidad productiva es de 540 plantas en 48 m2 por ciclo de cultivo, proyectando anualmente ocho ciclos que alcanzan un total de 4.320 plantas.

Este informativo tiene por objetivo integrar los principios antes descritos, identificando manejos culturales y orientar a un mejor uso de insumos y recursos para una producción sostenible, que eleve los estándares de calidad en hortalizas en hidroponía e invernaderos.

Reducir los riesgos ambientales y preservar los recursos naturales.

Hidroponía e invernaderos y Manejo Integrado de Plagas (MIP)

Estrategia de Exclusión y MIP: uno de los mayores riesgos en los sistemas agrarios es el mal uso y abuso de plaguicidas, que tienen efectos adversos sobre la salud de la población (peligro de cáncer, leucemia, Parkinson, asma, neuropsicológicos y cognitivos); contaminación al medioambiente (efecto residual) y efectos en los ciclos biológicos del sistema agrario (nuevos brotes y resistencia de plagas -insectos, bacterias y malas hierbas-).

La implementación y uso de mallas antiáfidos como barrera física y “cero ingresos de plagas”, garantizan el bajo a nulo uso de plaguicidas, complementado con estrategias de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y Manejo Integrado de Plagas (MIP), como se presenta en el Cuadro 1.

Cuadro 1. Complemento de BPA y MIP en sistemas hidropónicos, a estrategias de exclusión, con uso de mallas antiáfidos.

Estrategrias y acciones

 

En los sistemas hidropónicos, las enfermedades del suelo prácticamente no existen, sin embargo, lo que pueda hallarse es debido a contaminaciones externas por herramientas, implementos o almácigos, los que pueden ser controlados con desinfección de cloro.

Las enfermedades provocadas por insectos, como pulgones o trips, se reducen con la instalación de mallas antiáfidos. Para el control de malezas, el uso de malla en la cubierta del suelo impide el crecimiento de plantas no deseadas al interior del invernadero (mallas conocidas comercialmente como antimalezas o “ground cover”).

Figura 1. Implementación de estrategia de exclusión con malla antiáfidos y antimalezas, en invernadero.

Soluciones nutritivas en hidroponía e invernaderos

Soluciones Nutritivas: su uso inadecuado con altos niveles de nitrógeno y fósforo puede llegar a tener implicancias sobre los ecosistemas; su descarga en altas concentraciones contamina el suelo, las aguas superficiales y subterráneas y, además, provoca una producción de autótrofos (ej., algas) y un bajo nivel de oxígeno disuelto (OD), que posteriormente conducen a la eutrofización en cuerpos de agua, ríos y arroyos.

A nivel de cultivo, en especial, cuando las temperaturas sobrepasan los 30 °C o en condición de días largos (verano), aumenta la salinidad, afectando la tasa de oxigenación y los procesos fisiológicos como la actividad fotosintética, apertura estomática y contenido de clorofila, que repercute en la calidad comercial de las hortalizas.

A través de análisis de calidad de agua (biológicos y químicos) constatar que las soluciones nutritivas implementadas respondan a las características propias del agua de riego de cada predio y del cultivo a producir, con niveles adecuados de nitrógeno y fósforo, procurando que la salinidad se encuentre por debajo de 1,0 dS m_1.

Se recomienda que las descargas (después del 3.er ciclo productivo) se efectúe en frutales que no hayan sido fertilizados, y no en canales cercanos o cursos superficiales de agua.

hidroponía e invernaderos

Figura 2. Suministro de solución nutritiva con concentración adecuada de nitrógeno y fósforo a las características del agua (CE: 0,33dS/m y N: <0,1ppm).

Hidroponía e invernaderos y el manejo de plásticos

Manejo de plástico: corresponde a uno de los insumos más controversiales en los sistemas hidropónicos y su relación con el concepto de “sostenibilidad”, ya que estos polímeros por sus características físicas y químicas, son muy difíciles de degradar por los microorganismos que se encuentran en la naturaleza y pueden permanecer casi intactos durante siglos.

También suponen un grave riesgo de contaminación y una grave amenaza para la biodiversidad y para todo tipo de fauna. Según datos de la FAO, en 2019 las cadenas de valor agrícolas utilizaron 12,5 millones de toneladas de productos plásticos, mientras que otros 37,3 millones se utilizaron en envases de alimentos.

Usar eficientemente los recursos agrícolas y fuentes de energía no renovables

El plástico en hidroponía es el principal insumo; ya que contribuye a aumentar los rendimientos de los cultivos, reducir el consumo de agua y de insumos agroquímicos. Las estrategias de su uso deben estar orientadas a la durabilidad y capacidad de reciclaje. Según el grado de resina que contienen se clasifican en siete categorías, como se muestra en la Figura 3.

Es recomendable que al momento de elegir el tipo de plástico se pueda priorizar aquellos identificados con los números 1, 2, 4 y 5, evitando que tengan “un solo uso”, así como quemarlos, ya que esto tiene incidencia directa en el rendimiento de los cultivos (reducción 20-30 %) debido a las altas concentraciones de dioxinas (contaminantes orgánicos persistentes que se encuentran entre las sustancias químicas más tóxicas conocidas).

Además, se recomienda reutilizarlos dentro del predio (por ej., cobertura corrales o bebederos); disponerlos en puntos de reciclaje comunal y cuantificar la cantidad dentro del predio.

Figura 3. Clasificación de plásticos según su capacidad de reciclaje.

Materiales de alta durabilidad

En los sistemas productivos del Programa se trabaja con materiales de alta durabilidad que permitan extender el uso productivo y la vida útil de los mismos. Dentro de las estrategias de uso eficiente de recursos se cuantificó y clasificó la cantidad de plástico utilizado (ver Cuadro 2), garantizando su uso por más de tres años; la mayoría corresponde a dos y cuatro, según capacidad de reciclaje.

Sin embargo, la preocupación y atención se encuentra en las bandejas de plumavit (PS-6), las que tienen una baja durabilidad; adoptándose para ellas técnicas de envoltura que otorgan hermeticidad y mayor durabilidad, como se muestra en la Figura 4.

Cuadro 2. Materiales, clase y cantidades utilizados en el Programa de introducción del cultivo de hortalizas en hidroponía e invernaderos.

hidroponía e invernaderos

Adaptarse a los ciclos naturales biológicos y ambientales

Consumo de agua y densidad de plantación: la respuesta de la hidroponía; ante la escasez de precipitaciones y condiciones de sequía, es que permite reducir el consumo de agua; alrededor de un 40 % en los cultivos de lechuga (ver Cuadro 3) y aumentar la densidad de plantación en una proporción de 1:5 respecto del cultivo tradicional en suelo (Figura 5).

Cuadro 3. Comparación de consumo y ahorro de agua entre cultivo en suelo e hidroponía.

hidroponía e invernaderos

Apoyar al desarrollo económico rural y la calidad de vida de los agricultores y agricultoras.

Figura 4. Cubierta plumavit para aumentar vida útil.

Mujeres y tercera edad y su relación con la hidroponía e invernaderos

 

Mujer y Tercera Edad: la calidad de vida rural se ha visto afectada por el despoblamiento y; por consiguiente, por una reducción de la fuerza de trabajo; debido a las escasas oportunidades para jóvenes, que optan por estudiar en ciudades, o bien, trabajar en otros sectores productivos.

La hidroponía al ser un modelo que requiere de un bajo esfuerzo físico y automatizado, da la posibilidad de incorporar mujeres y adultos mayores; posibilitando aumentar los ingresos familiares y contribuir a la independencia económica, especialmente de quienes están a cargo del cuidado del hogar.

Del total de beneficiarios del Programa el 60 % son mujeres; a quienes se les entregan las herramientas productivas y de comercialización; orientadas a estrategias asociativas entre los beneficiarios/as para la compra de insumos y canales de venta a nivel local. Se estima que el incremento del ingreso familiar anual sería de un 50 %.

Figura 5. Esquema comparativo densidad de plantación. (A) lechugas cultivadas en suelo (0,33 x 0,75 m) y (B) lechugas cultivadas en SRF (0,2 x 0,2 m).

Desafíos

Un abastecimiento energético fiable, eficaz, eficiente, sostenible y económico es imprescindible para garantizar el progreso y el desarrollo productivo en la hidroponía; que demanda de una alta disponibilidad energética, sin limitaciones ni interrupciones de suministro que obstaculicen las tareas diarias.

En este contexto, la independencia del uso de energía en los sectores rurales, a través de fuentes renovables (eólica o solar); desde una mirada productiva y económica hacia la sostenibilidad, son estrategias que deben ser visualizadas por agricultores/as.

El contenido de este artículo fue elaborado por Víctor Pizarro B., Constanza Jana A., Cornelio Contreras S., Víctor Alfaro E., Gonzalo Ibacache A., INIA Intihuasi, para www.inia.cl.

 

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Incluir frutas y verduras en la dieta es algo saludable e indispensable para gozar de buena salud. Por ello, es claro que este tipo de alimentos tienen muchas propiedades que benefician nuestro organismo, mejoran nuestras defensas y nos previenen de muchas enfermedades. Sin embargo, antes de llevarlos a casa, ambos alimentos son susceptibles de contaminarse con muchos patógenos que afectan nuestra salud, no sólo por el hecho de estar expuestos directamente a los agentes de nuestro entorno, sino que también en el proceso de siembra y cultivo, donde son sometidos a fumigaciones con pesticidas altamente contaminantes.

Por lo general las frutas y verduras se consumen crudas y esto implica un mayor riesgo para la salud, es por eso que resulta muy importante aprender a lavar y desinfectar muy bien este tipo de alimentos, con el fin de disminuir notablemente el riesgo de sus diferentes contaminantes, que pueden estar presentes por la suciedad, el proceso de almacenaje, el transporte y, como decíamos anteriormente, el uso de químicos y pesticidas con los que son cultivados. ¿Quieres aprender a lavar correctamente las verduras y frutas? 

  1. En primer lugar debes tener en cuenta que lo mejor que puedes hacer para lavar tus frutas y verduras, es hacerlo antes de partirlas o pelarlas. Cuando lavas la fruta o verdura entera, evitas que los patógenos que hay sobre la corteza, se trasladen hasta el interior del alimento. Esto lo puedes hacer independientemente de que la vayas a consumir o no, con cáscara.
  2. También debes asear muy bien tus manos antes de manipular cualquier tipo de verduras y frutas. La higiene personal también jugará un papel muy importante en la no contaminación de este tipo de alimentos.
  3. Al seleccionar las frutas y verduras que vas a lavar, las debes poner al menos dos minutos bajo el grifo, o bien, puedes ponerlas en un recipiente con agua para ahorrar agua. Si tienen muchos excesos de suciedad, puedes ayudarte utilizando un cepillo o esponja limpia y libre de jabones.
  4. Es recomendado eliminar las hojas externas de algunas frutas y verduras, ya que pueden estar contaminados.
  5. Para desinfectar las frutas y verduras, hay varios trucos caseros que puedes tener en cuenta, ya que utilizan productos antibacteriales, capaces de combatir las bacterias en estos productos y disminuyendo el riesgo que tienen sus patógenos contaminantes.
  6. Después de seguir estos pasos, es importante también limpiar muy bien los utensilios de cocina a utilizar, para evitar que el alimento se contamine mientras se manipula en la cocina.

¿Cómo desinfectar las verduras y frutas?

Cuando ya hayas lavado tus frutas y verduras, y preferiblemente antes de cortarlas, lo ideal es desinfectarlas completamente, con algunos tips caseros muy efectivos.

Bicarbonato de sodio

Este producto es muy económico, fácil de encontrar y, por lo general, lo incluimos en la canasta familiar, ya sea con fines culinarios o para uno que otro problema de salud. Otra de sus virtudes es limpiar y desinfectar efectivamente, es por eso que lo podemos utilizar para darle una correcta limpieza a las frutas y verduras.

¿Cómo hacerlo?

Diluir una cucharada sopera de bicarbonato de sodio en un litro de agua, poner las verduras y/o frutas en remojo por 10 minutos y listo.

Vinagre

El vinagre es otro de los desinfectantes naturales más poderosos que podemos encontrar, pues elimina todo tipo de bacterias al ser antimicrobiano. Al igual que el bicarbonato, es un producto muy económico y que encontramos en la canasta familiar. Lo mejor de todo es que es bueno para la salud y no tiene componentes tóxicos.

¿Cómo hacerlo?

Diluir un vaso de vinagre en un litro de agua, posteriormente remojar las frutas durante 10 minutos u optar por rociar la mezcla con un spray antes de usar el alimento en las preparaciones de la cocina.

Limón

El limón es un alimento conocido por sus propiedades desinfectantes y antibacteriales, que se deben principalmente al ácido cítrico. Este alimento combinado con un poco de vinagre, hace un desinfectante natural, ideal para eliminar cualquier patógeno de tus frutas y verduras.

¿Cómo hacerlo?

En un recipiente mezcla muy bien partes iguales de agua, limón y vinagre. Posteriormente coloca a remojar las frutas y/o verduras a utilizar, dejando actuar por 10 minutos, para luego enjuagar, secar con una toalla limpia y posteriormente utilizar.

Evita una contaminación de E.coli y Salmonella en tus cultivos de lechuga y espinaca

Espinacas y lechugas son cultivos sujetos a contaminación periódica de E. coli y Salmonella. A continuación, expertos de la Universidad de California comparten su experiencia y lecciones aprendidas al examinar la ecología y la biología de estos peligrosos patógenos bajo ambientes de producción.

P1: Si hay agua o materia orgánica contaminada con bacterias en el campo de cultivo durante la siembra, las plántulas que están germinando ¿se infestarán? ¿Terminarán las bacterias en los productos cosechados?

En una prueba de campo, cepas de E. coli aplicadas en forma de aerosol base agua (para simular servicios de riego), así como cepas que se mezclaron con arena y fueron colocadas en bolsas de malla (simulando fuentes de contaminación), no sobrevivieron en suelo durante largos periodos de tiempo en condiciones de cultivo comercial. No se recuperó el inóculo del aerosol ni el de las bolsas mediante cultivo directo en cajas Petri; trabajamos con plantas de lechuga y espinaca que crecían en suelo inoculado, o cerca del inóculo en las bolsas.

P2: Las bacterias patógenas que afectan al ser humano ¿se “internan” en cultivos hortícolas de hoja grande que crecen bajo condiciones reales de campo?

“Internalización” es el fenómeno mediante el cual las raíces de las plantas absorben microorganismos y los transportan hacia las hojas y tallos aéreos.

Algunos estudios realizados en laboratorio y cámaras de crecimiento indican que las hortalizas de hoja grande pueden absorber E. coli de esta manera, contaminando hojas que podrían llegar a ser consumidas por el ser humano.

Establecimos pruebas en una operación comercial para investigar la internalización bajo condiciones de campo. Cuando se inocularon varias cepas genéricas de E. coli en las raíces de espinacas utilizando el sistema de cintilla riego por goteo, el follaje sobre la superficie del suelo no arrojó resultados positivos a E. coli con métodos de siembra directa.

La esterilización superficial de las plantas con cloruro de mercurio seguida por el cultivo enriquecido, dio como resultado una de cada 80 plantas con resultados positivos para las cepas genéricas de E. coli. Con base en este experimento, creemos que E. coli no se interna en las hortalizas de hoja larga que se cultivan bajo condiciones de campo.

P3: Dado que las bacterias pueden sobrevivir en los residuos de cultivos, ¿qué se puede hacer en el campo para mejorar la degradación y reducir el número de bacterias?

Se realizaron otros estudios para determinar si las prácticas de producción podían incrementar la muerte y reducir el número de los patógenos que vivían en los residuos de cultivos de lechuga y espinaca.

Simulamos la contaminación de la lechuga al inocular cultivos maduros de operaciones comerciales con cepas genéricas de E. coli y Salmonella. Las parcelas con lechuga fueron tratadas de manera diferenciada por medio del uso de la podadora, el rodillo de anillos, o al no tocar los cultivos contaminados.

Después de un periodo de retención, los cultivos contaminados fueron mezclados en el suelo por medio del disco. Un conjunto de parcelas que incluían todos los tratamientos de suelo recibió un tratamiento de riego durante una semana después del discado.

La supervivencia de E. coli y Salmonella fue monitoreada al muestrear el suelo y los residuos de cultivos desde el día de la incorporación y luego a los 1, 6, 11, 20 y 48 días después de la incorporación.

Después de 21 días, se plantó un segundo cultivo de lechugas en las parcelas originales y las plantas fueron muestreadas en la etapa de entresacado (27 días después de la emergencia), a fin de evaluar la transferencia de las cepas inoculadas a este cultivo que se había vuelto a sembrar.

Después de la incorporación del primer cultivo, las bacterias objetivo fueron cuantificables sólo en unas cuantas parcelas, durante la primera fecha de muestreo; sin embargo, fueron recuperadas en las pruebas tomadas en fechas posteriores a los 48 días después de la inoculación.

Ninguna planta de lechuga del cultivo secundario en ninguna de las parcelas arrojó resultados positivos a E. coli.

Fuente: mejorconsalud.com

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Cuando se trata del huerto, lo ideal es cultivar a partir de semillas. Suele ser más barato, ofrece más variedad y tiene un mayor índice de éxito que las plantas que se trasplantan de un lugar a otro. Pero puede ser un proceso difícil para los jardineros impacientes o principiantes que buscan satisfacción rápida.

Por suerte, hay una serie de verduras de crecimiento rápido que maduran en dos meses o menos. Así que, tanto si llegas tarde a la siembra de verano como si buscas llenar los huecos de tu jardín mientras cosechas otros cultivos, estas verduras son buenas para empezar.

Rábanos en el huerto

 

Conocidos por su rápida producción, los rábanos pueden pasar de la semilla al plato en tan sólo tres semanas. Además, ocupan mucho espacio y no requieren mucho esfuerzo para crecer. Para obtener los mejores resultados, planta las semillas de rábano con una separación de unos dos centímetros en un lugar soleado de tu jardín. Prueba la crujiente variedad French Breakfast, que puedes cosechar en menos de 30 días. Tienen un sabor suave.

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Bok Choy en tu huerto

 

Dependiendo de la variedad y del clima, el bok choy tarda entre 45 y 60 días en alcanzar la madurez. Las variedades pequeñas están listas incluso más rápido, en unos 30 días. No esperes a que toda la planta esté lista para cosechar para empezar a disfrutarla. Las plantas inmaduras proporcionan hojas y tallos más dulces y tiernos. Después de 21 días, puedes cortar unas cuantas hojas a la vez para mezclarlas en salteados o ensaladas.

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Pepinos en tu huerto

 

Los pepinos pueden cosecharse en el huerto en tan sólo 50 días después de su plantación, y a veces incluso antes si eliges una variedad mini como el pepino Green Light, una planta de alto rendimiento que producirá pepinos (y encurtidos, si decides hacerlos) durante todo el verano. Como les encanta trepar y expandirse, pon tu planta de pepino cerca de un enrejado o dale al menos dos metros de espacio abierto para que se extienda por el suelo. Consulta esta guía para cultivar pepinos.

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Espinacas

 

Rápidas y sencillas de cultivar en el huerto, puedes cosechar tu primera tanda de espinacas unas 4-6 semanas después de plantarlas. No dejes que las hojas verdes crezcan demasiado antes de recortarlas para usarlas en batidos, ensaladas, pastas o risottos. Cuando se trata de espinacas, lo mejor es cosechar poco y a menudo.

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Brassica juncea (mostaza castaña)

 

Las verduras como la col rizada y la berza tienen ciclos de crecimiento rápidos, pero si quieres algo diferente, prueba con las mostaza castaña. Esta planta con sabor a pimienta pasa de ser una semilla a una pequeña planta verde en tan sólo 25 días. Las plantas están listas para ser cosechadas entre 45 y 60 días.

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Fuente: ecoinventos.com

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